Mariana Redondo López, la promesa santandereana con ascendencia guajira que conquista el continente americano





En el municipio de Guarne, departamento de Antioquia, se disputa el Campeonato Panamericano de Velocidad de Clubes y Naciones, uno de los eventos más importantes del calendario continental del patinaje de velocidad. Allí, entre cientos de competidores de América, brilla con luz propia el nombre de Mariana Redondo López, una niña santandereana, con ascendencia guajira de apenas 10 años que construye una historia deportiva llena de esfuerzo, disciplina y grandes resultados.
Mariana es hija de Cristian Redondo, quien pertenece a una de las familias más grandes y reconocidas en Riohacha y La Punta de los Remedios en Dibulla.
Nacida el 2 de enero de 2016 en Floridablanca, Mariana cursa actualmente sus estudios en el Colegio New Cambridge de este municipio, donde se destaca no solo por su talento deportivo, sino también por su excelente desempeño académico, haciendo parte de los cuadros de honor gracias a sus sobresalientes resultados y al compromiso que demuestra día a día con su formación integral.
Con tan solo 10 años, la patinadora santandereana con ascendencia guajira, Mariana Redondo López, continúa dejando en alto el nombre de Floridablanca, Santander y Colombia, gracias a sus destacados resultados en los Campeonatos Panamericanos de Velocidad.
En esta edición del Campeonato Panamericano obtuvo una actuación memorable al conquistar dos medallas de oro, una en la prueba por puntos y otra en la modalidad sentido horario, además de alcanzar un meritorio cuarto lugar en la prueba de habilidades, una de las competencias de mayor exigencia técnica del evento deportivo.


Con una estatura de 1,45 metros y un peso aproximado de 40 kilogramos, Mariana demuestra que la preparación, la disciplina y la pasión pueden convertir los sueños en realidad, perfilándose como una de las grandes promesas del patinaje colombiano.
Su historia deportiva comenzó en el año 2020, cuando, en plena pandemia, recibió como regalo sus primeros patines recreativos, lo que inició como un juego pronto se transformó en una verdadera pasión.
Posteriormente Mariana ingresó a los clubes piedecuestanos Electro Sport y Sol y Luna, donde fortaleció sus habilidades y dio los primeros pasos hacia el alto rendimiento.
Su talento no tardó en reflejarse en las pistas. En 2024 fue reconocida como Deportista Destacada del departamento de Santander, distinción que premió su sobresaliente desempeño competitivo y su constante crecimiento deportivo.
Mariana también representó con orgullo al departamento y al país en los Campeonatos Panamericanos de 2024, 2025 y 2026, consolidándose como una de las mejores especialistas en pruebas como Puntos y Sentido Horario. Sus resultados la posicionan como una deportista con enorme proyección dentro del patinaje continental.
Actualmente integra el Club Hormigueros FSN y hace parte de la Liga Santandereana de Patinaje, entidades que han acompañado y fortalecido su proceso deportivo.
Pero detrás de cada medalla existe una historia de fortaleza. Tras la temprana pérdida de su madre, Mariana ha demostrado una admirable capacidad para salir adelante. Su resiliencia, alegría, humildad y dedicación la han convertido en ejemplo para muchos niños y jóvenes, dedicando cada uno de sus triunfos a la memoria de quien fue una de sus mayores motivaciones.
Fuera de las pistas también sobresale por sus múltiples talentos. Disfruta realizar manualidades, actividad en la que expresa toda su creatividad, y le apasiona jugar fútbol, deporte que practica con el mismo entusiasmo que el patinaje. Además, siente una profunda admiración por Michael Jackson, su cantante favorito, cuya música la acompaña en muchos de sus momentos de entrenamiento y recreación.
En el Campeonato Panamericano participan delegaciones de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México, Paraguay, Panamá, Perú, República Dominicana, Venezuela y Colombia, consolidando este evento como uno de los más importantes del continente.
Con apenas una década de vida, Mariana Redondo López demuestra que los grandes sueños no tienen edad, su talento, disciplina, excelencia académica y calidad humana la convierten en un verdadero orgullo para Floridablanca, Santander, La Guajira y Colombia, dejando claro que el futuro del patinaje nacional tiene en ella una de sus más brillantes representantes.
Pie de foto: Su disciplina, talento y fortaleza la convierten en una de las grandes promesas del deporte nacional.
